Vivir más y mejor

Titulado en Genética Molecular e Ingeniería Aeroespacial por MIT y con un MD de la Harvard Medical School, Peter Diamandis reflexionó en el último Singularity University Global Summit celebrado en San Francisco sobre una de las megatendencias que está transformando nuestro mundo: la extensión de la vida humana.

¿Cómo añadimos dos o tres décadas saludables a nuestra vida?

Esa es la gran pregunta: cómo conseguimos que los 100 años sean los nuevos 60. Quizá debamos comenzar por plantearnos si envejecer es algo natural. ¿Debemos simplemente asumirlo o es una enfermedad?

Nuestros cuerpos nunca habían evolucionado para vivir 30 años más. En esta época donde se están realizando trabajos extraordinarios, he tenido el placer de cocrear o cofundar varias compañías relacionadas con este tema, como Celularity o Human Longevity Inc, además de estar siguiendo otra docena. También estoy controlando todos los avances vinculados con el microbioma, pues ya hay varios laboratorios focalizados en alargar la vida humana de manera saludable.

Ampliar tres décadas nuestra esperanza de vida en buenas condiciones es una oportunidad que representa múltiples trillones de dólares. Hoy podemos empezar a digitalizarnos y compartir un fichero de 100 gigabits de nuestro cuerpo. Existen algunos datos curiosos en este proceso de digitalización humana que realizan algunas compañías. De los 1.253 clientes sanos que recibió una de ellas –personas que se presumían saludables–, se descubrió que un 2% tenían aneurismas en el cerebro o aórticos; otro 2% presentaban tumores de alto grado en fases incipientes; un 3,4%, fibrilaciones cardiacas o bloqueos; un 14,8%, estructuras cardiacas aberrantes; un 19%, arterioesclerosis moderada o calcificaciones, un 43%, elevados niveles de grasa en el hígado debido a enfermedades de hígado no alcohólicas; un 84% eran portadores genéticos recesivos de enfermedades, y el 17% tenían alguna mutación genética que afectaba a su salud. Todo eso en personas que se consideraban sanas.

Cuando un avión tiene que salir, se comprueban todos sus sistemas antes del despegue; sin embargo nosotros sólo vamos al hospital cuando tenemos ya un problema. De los 1.253 individuos, el 14,4% requerían una intervención inmediata por sus dolencias. Vamos hacia un mundo donde podremos analizar nuestros cuerpos y descubrir las enfermedades en la fase cero, eliminando el problema en sus inicios.

¿Por qué envejecemos?

Las stem cells (o células madre) de nuestro cuerpo se han reducido por 100 a la edad de 30 años. El cuerpo humano no fue diseñado para sobrevivir, así que nuestras máquinas regenerativas, nuestras células madre, van desapareciendo. Hay una gran cantidad de compañías focalizadas en cómo reactivarlas para recuperar funciones y vitalidad.

La empresa Unity Biotechnology, especialmente financiada por Jeff Bezos, utiliza la tecnología senolytic que desarrolla fármacos senolíticos que inducen selectivamente la muerte de células senescentes. A lo largo de nuestra vida, acumulamos muchas células seniles, que no sólo no desaparecen sino que permanecen y generan muchas de nuestras enfermedades. Esta tecnología busca encontrar esas células y destruirlas, permitiendo que las células madre repueblen. Ya se ha conseguido un alargamiento del 30% en la vida de los ratones, y ahora se ha iniciado la fase de pruebas en personas.

Una de las empresas más “milagrosas” es Samumed, que ha alcanzado una valoración de 12 billones y que está centrada en atacar el crecimiento del cáncer a través de lo que ellos denominan el “Wnt pathway”. Osman Kibar, el millonario que está liderando este proyecto, tiene una compañía privada que le reporta cero ingresos. ¿Deberíamos preguntarnos por qué una compañía que no tiene ingresos vale 12 billones de dólares? El hecho es que, ahora mismo, sus laboratorios han generado la capacidad de controlar las comunicaciones entre células (el llamado Wnt pathway). Están en inicio de pruebas de fármacos de pequeñas moléculas que pueden atacar una docena de cánceres, pero ya han avanzado a pruebas de fase tres en medicamentos que tratan la osteoartritis –pretendiendo que con una sola inyección se regeneren cartílagos en las rodillas, en la columna o en los hombros–, y la alopecia androgénica. Están en fase dos en medicamentos que tratan la fibrosis pulmonar o las tendinopatías, y también están trabajando en la degeneración de los discos, el alzheimer y múltiples tumores.

En las próximas décadas asistiremos a descubrimientos extraordinarios respecto de cómo y por qué envejecemos, y pasaremos de hablar del envejecimiento como algo inevitable a tratarlo como una enfermedad. Poco a poco, vamos viendo cómo se abre la puerta para poder tratar aquello que consideramos más difícil de crear: la abundancia de tiempo.

Vivimos un momento increíble, y una mentalidad negativa nunca nos dará una vida positiva. Les invito a que expandan esta actitud mental, porque los problemas más grandes del mundo son también las oportunidades más grandes del mundo. Vivimos los tiempos más sorprendentes para estar vivos, así que… ¡ni pestañeen!

 


Adaptación del artículo publicado en la sección “Innovative Knowledge by ESIC”, de la revista Executive Excellence.

Peter Diamandis, fundador ejecutivo y director de Singularity University

 

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