El futuro es mejor de lo que pensamos

 

Licenciado en Ingeniería Informática por el MIT, Kurzweil es uno de los inventores más importantes del mundo y está considerado uno de los 60 revolucionarios tecnológicos de Estados Unidos. Destaca su faceta como futurólogo, ya que acumula un impresionante historial de predicciones acertadas en los últimos 40 años. Durante su intervención en el Singularity University Global Summit -entidad de la que es cofundador- celebrado en San Francisco, Kurzweil detalló el avance exponencial que están experimentando las nuevas tecnologías y el impacto que tendrán en la humanidad.

El mundo de hoy

Las predicciones que he realizado sobre el futuro se basan en el crecimiento que ha experimentado la computación a partir del 1900; pero lo realmente importante de estos datos es que el incremento que han registrado las tecnologías de la información ha comenzado a esparcirse a diferentes áreas (alimentos, construcción, etc.), provocando una llamativa caída de los precios.

La tecnología ha sido tremendamente beneficiosa para la humanidad en todos los aspectos, aunque muchas personas opinen lo contrario. Los datos demuestran que en los últimos años la vida de las personas no ha hecho más que mejorar.

En las últimas dos décadas, la pobreza se ha reducido un 50%, y el porcentaje de pobreza extrema ha descendido drásticamente. Los niveles de alfabetización han crecido notablemente, y la mayoría de los países desarrollados cuentan con un índice superior al 85%. La tasa de empleo infantil también ha caído de forma sustancial, así como la violencia en diferentes partes del mundo. La cifra de generación eléctrica renovable está mejorando, como también lo está haciendo el porcentaje de población mundial que vive en democracia y los gastos en seguridad social.

En la actualidad, el poder computacional se duplica cada tres meses y medio. Y desde el año 2012 se ha multiplicado por 2.000. Tanto es así, que ha conseguido hacer operativas las redes neuronales artificiales.

Aportaciones de la IA a la biología

Un equipo de investigadores de la universidad australiana de Flinders ha desarrollado la primera vacuna creada por Inteligencia Artificial. Se trata de un programa diseñado para aprender a reconocer compuestos químicos o adyuvantes, que pueden mejorar la activación del sistema inmunitario humano cuando se administra dentro de una vacuna. El fármaco se encuentra en fase de pruebas clínicas y las expectativas sobre sus resultados son elevadísimas.

Por tanto, no es extraño pensar que a largo plazo los investigadores se apoyarán y utilizarán simuladores para realizar las pruebas que estén llevando a cabo, en vez de experimentar con animales o humanos. Poco a poco los simuladores serán más eficientes, y confiaremos en ellos para realizar todo tipo de pruebas, lo que también nos aportará rapidez y nos permitirá tener los resultados en unas pocas horas o días. La utilización de esta tecnología se generalizará rápidamente, y estoy convencido de que en 2020 habrá muchos simuladores bioquímicos funcionando por todo el mundo.

Comprender la estructura de las proteínas puede ser clave en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Por eso, uno de los grandes retos de la biología consiste en doblar moléculas mediante simulaciones de ordenador. Una tarea titánica, teniendo en cuenta lo difícil que es conseguir que una proteína tenga estabilidad y la complejidad que implica controlar las funciones y la actividad de los aminoácidos.

Pero el año pasado, el programa de Inteligencia Artificial AlphaFold consiguió predecir la estructura en tres dimensiones de una proteína, basándose en su secuencia genética. Se trata de un importante salto científico que podría haber tardado años en llegar y que, gracias a la tecnología, se convierte en más cercano y accesible.

La era de los nanobots

En el 2029 los ordenadores van a ser capaces de hacer todo lo que las personas hacen hoy. Hemos ido ampliando nuestra capacidad con ordenadores y teléfonos móviles, hemos sido capaces de ver el mundo a través de lentes, también hemos podido observar otros tipos de información… pero el verdadero objetivo es extender nuestra corteza cerebral para sacar verdadero provecho. Conseguirlo no es difícil, sólo necesitamos tener acceso a las partes neuronales superiores de esta corteza.

La red neuronal está conformada por 100 capas aproximadamente, pero únicamente necesitamos extender las que se encuentran en la parte externa. Se trata de una estructura diagonal, por lo que no es una superficie excesivamente grande. A día de hoy no tenemos claro que estemos accediendo a ese neocórtex, y no voy a negar que nos queda mucho trabajo por delante.

Todavía son muchos quienes no creen que esto llegue a ocurrir, y piensan que acceder al cerebro requiere además de mucha regulación. Personalmente, tengo la sensación de que 2030 es la fecha clave.

El mundo está cambiando, y a pesar de la mala prensa que en los últimos tiempos han adquirido las redes sociales, la sociedad está empezando a ser consciente de todo lo que pueden hacer los ordenadores. Por eso, creo que la humanidad cada vez recibe los avances tecnológicos de forma más abierta.

Hay quienes piensan que vamos a poder prolongar la vida mucho tiempo y, si eso ocurre, esta perderá parte de su sentido, porque la muerte es lo que da sentido a la vida; pero lo cierto es que a todo el mundo le hace feliz que se eliminen las enfermedades y se ilusiona con la posibilidad de vivir más y mejor.

Los ordenadores hacen muchos trabajos que nosotros no queremos hacer, y esto nos deja espacio para hacer cosas más creativas, que nos gustan y motivan. Evidentemente, cuando sean capaces de hacerlo todo mejor que nosotros, nos enfrentaremos a problemas; pero insisto, creo que actuaremos como con cualquier otra tecnología y simplemente extenderemos nuestras capacidades gracias a ella.


Adaptación del artículo publicado en la sección “Innovative Knowledge by ESIC”, de la revista Executive Excellence.

Ray Kurzweil es inventor, músico, empresario, escritor, futurólogo y científico especializado en Computación e Inteligencia Artificial, además de director de Ingeniería de Google desde 2012.

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