El futuro está en los Market Oriented Ecosystems

Dave Ulrich es un referente mundial en el ámbito de los RR.HH. Fue uno de los ponentes invitados en el último Global Peter Drucker Forum, de Viena, donde explicó sus trabajos en relación a la un Ecosistema Orientado al Mercado (Market Oriented Ecosystem, MOE): 

Las empresas necesitan de gente buena, pero también de grandes sistemas organizativos. El talento tiene una importancia crucial, pero las organizaciones la tienen incluso mayor.  

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué es lo que hace que una organización sea efectiva? Yendo un paso más allá: ¿qué es lo que tengo que hacer para crear una organización de futuro que sea tan potente que permita a las personas que la integran ver cumplidas sus necesidades? ¿Cómo construimos organizaciones que se muevan rápidamente? 

Sobre ello se han realizado experimentos increíbles y existen grandes innovaciones en las organizaciones exponenciales. Entre las definiciones de las organizaciones emergentes, encontramos denominaciones como: la organización en red, la sin fronteras, la ambidiestra, la horizontal, la exponencial, la ágil, la de equipo de equipos, la holocracia, la libertad en el trabajo, la organización de aprendizaje, la post-jerárquica... Nosotros estamos intentando integrar a todas ellas dentro de un Ecosistema Orientado al Mercado (Market Oriented Ecosystem, MOE). 

Queremos crear un MOE focalizado desde fuera hacia dentro. Junto con el doctor chino Arthur Yeung, hemos analizado muchos casos de estudio, como Google, Amazon, Facebook, Alibaba, Huawei, Telcent, Celltronix o Supercell. Investigamos estas compañías en profundidad y descubrimos que se dan cuatro secciones importantes en sus formas de organización, y que cada una de ellas construye sobre lo ocurrido precedentemente. Hemos estudiado cuál es su estructura, cuál es la nueva forma organizacional, cómo se trabaja la gobernanza dentro y cómo se lidera –cómo se consigue que las cosas ocurran–. Estudiando esos cuatro pasos, detectamos que hay 6 fases. 

Lógica en la creación del MOE 

Las empresas evolucionan porque el entorno está siempre cambiando, y eso marca lo que hacemos como líderes. Si queremos comprender por qué importa un MOE, nos damos cuenta de que el primer elemento a considerar es el medio ambiente. 

Cabe preguntarse si entendemos y anticipamos los cambios del entorno y las condiciones que van a dar forma a nuestro futuro. En este sentido, es esencial adelantarse y apreciar las circunstancias (primera fase). 

El segundo elemento es la estrategia. ¿Tenemos una estrategia clara y un camino para que ocurra? Aquí es importante clarificar y facilitar (segunda fase), considerando la agilidad para el cambio, además de la planificación. 

La sección dos (¿a qué debe parecerse la nueva estructura de la organización para conformar un MOE?) considera primero la morfología. La pregunta a hacerse es: ¿hemos designado una forma o distribución organizacional adecuada que permita nuestra estrategia de crecimiento? En este punto es donde debemos trabajar el concepto de diseñar, aportar y conseguir (tercera fase). 

En la morfología de las organizaciones emergentes hay plataformas –y no sedes centrales–, que comparten recursos entre equipos de alto rendimiento que sirven al mercado. Esos grupos están conectados entre sí a través de las capacidades. 

Una capacidad es sencillamente aquello que destaca dentro de una organización, aquello por lo que es reconocida y capaz de hacer. Puede ser innovación, colaboración, cultura… Esas capacidades se cambian, pero deberíamos cuestionarnos si las hemos articulado e implementado las adecuadas como para poder apalancarnos en un Ecosistema Orientado al Mercado? Para eso tenemos que diagnosticar e incluir dentro de la organización esas capacidades (cuarta fase). 

Respecto de la sección tres: la gobernanza y cómo funciona un MOE, debemos tener en consideración si hemos diseñado y entregado las prácticas de los mecanismos de gobernanza que realmente aportarán valor y apalancarán el modelo del MOE. La gobernanza ha de estar orientada a la responsabilidad, a la movilidad y al talento. Hay que moldearla, hay que crear una estructura dentro del MOE e implementarla (quinta fase). 

Por último, cómo hacemos que las cosas ocurran, cómo lideramos. Para ello tenemos que analizar si contamos en el vértice con los líderes individuales adecuados, a la vez que disponemos de un liderazgo compartido, diseminado por toda la organización, que nos asegure el éxito; un liderazgo que ha de basarse en ser, formar y construir (sexta fase). 

Las personas importan, pero sólo cuando se unen dentro de un gran sistema, crean una increíble ventaja competitiva que es sostenible a lo largo del tiempo. 

--------------------------------------------------------------------------------Shape 

Adaptación del artículo publicado en la sección “Innovative Knowledge by ESIC”, de la revista Executive Excellence. 

Dave Ulrich es experto en gestión, profesor en la University of Michigan y cofundador de The RBL Group.

Comentarios